
El año pasado en el mes de junio estuvimos mi esposo y yo con una pareja de amigos, recorriendo el Norte de España, entre ellos: San Sebastián, Bilbao, Santander, Oviedo, Guijon, Burgos, Santiago de Compostela, Pontevedra, y Vigo, más otros pueblitos pequeños que recorrimos en el vehículo que nos fue llevando de un lugar a otro. Esa zona se caracteriza por su paisaje verde y montañoso de una parte, y de otra, la mayoría de las ciudades se ubican frente al mar Cantábrico en el Océano Atlantico, con una variedad gastronómica exquisita y única.
En la zona del País Vasco, se originó esta tarta vasca que es una especie de cheesecake pero al estilo español, presente en la mayoría de los restaurantes a los que fuimos, pero uno en especial llamado La Viña en San Sebastián, donde se supone hacen la mejor tarta vasca de toda España.
La diferencia entre el cheesecake clásico y la tarta vasca es que el cheesecake necesita un agente gelificante que actúa en frío mientras que la tarta vasca necesita cocción para que logre su firmeza. Ambas son cremosas pero la tarta vasca es más suave en textura y el cheesecake clásico es un poco más firme.
Esta se sirve sola sin ningún tipo de salsa, algunos le ponen un poco de mermelada de fresa o frambuesa encima para darle un toque dulce, pero originalmente no lleva nada. El secreto de la torta en la cocina es su cocción ya que tiene que alcanzar una cocción precisa para que su textura sea suave y no dura. Se recomienda hacerla y meterla en la nevera para que termine de cuajar. Es preferible comérsela al día siguiente de su elaboración para que esta tome la consistencia deseada.
Para un día de paella, cazuela de mariscos o cualquier plato con ingredientes de mar, lánzate a hacerla, que es un delicioso postre para terminar tus comidas!
Ingredientes
500 gramos de queso crema tipo Philadelphia
4 huevos grandes
150 grms de azúcar
300 grms de crema de leche
20 grms de harina
Preparación
1. Precalentar horno a 200C o 400F
2. Humedecer una hoja de papel parafinado, o mantequilla, la escurrimos bien y forramos el interior de un molde redondo para desmoldar de unos 18 a 20 cm de diámetro.
3. Poner el queso crema en una batidora y batimos a velocidad baja unos segundos para que se ponga cremosa. Añadir azúcar y revolvemos.
4. Incorporar huevos, uno a uno hasta integrar con la crema. Añadir la crema de leche y batimos suavemente hasta que se mezcle. Importante que no queden grumos de queso, sino que obtengamos una masa lisa y homogénea.
5. Añadir la harina y batimos unos segundos hasta que se integre.
6. Verter la mezcla en el molde y lo llevamos al horno colocando el recipiente en la parte más baja para que no se dore en exceso la superficie.
7. Hornear los primeros 10 minutos a 200C o 400F luego bajamos la temperatura a 180C o 350F y horneamos otros 35 a 40 minutos más, ponemos el ventilador del horno y horneamos otros,os los últimos 10 minutos. Terminado el tiempo apagamos el horno y entreabrimos la puerta del horno dejando la tarta adentro al menos una hora.
8. Sacar del horno, dejamos que tome temperatura ambiente y colocamos dentro de la nevera hasta que se enfríe por completo, por lo menos de 18 a 24 horas.
9. Para servir, sacamos el recipiente de la nevera, desmoldamos, le quitamos el papel parafinado y servimos.
Disfruta de esta deliciosa tarta!